domingo, 31 de marzo de 2013

Los abuelos deberían ser para siempre


Y digo yo que qué más le dará a la vida,
Aprender de ellos, hacerse la olvidadiza,
Ser más paz, más tranquila,
Y no llevárselos a ningún lugar mejor.

Y digo yo que qué más le dará al mundo,
Dejarles ser desde su hueco del sofá,
Prestarles un par de tardes en el banco de la plaza,
Regalarles almendras garrapiñadas los domingos.

Y digo yo que qué más le dará a la distancia,
Si yo me conformaba con escucharte por teléfono,
O aparecer en verano por detrás del sillón y decirte,
“Yaya, ves como te dije que vendría a verte”.

Y digo yo que qué más le dará al mar,
Haber esperado al verano para verte de cerca,
Dejar que te sacudieras la arena de tus zapatos,
Que se tiñeran de sol tus pañuelos al cuello.

Y digo yo que qué más le dará a Dios,
Si yo ya creía en él antes de convertirte en ángel,
Que yo no necesitaba rezarte para quererte,
Que le tendría más fe si los abuelos fuesen para siempre.

Que para ley ya estaban tus consejos,
Que para vida, las arrugas de cuando sonreías con los ojos.
Que para cielo, el de tu mirada,
Que para eternidad, la de tus manos.


Te querré siempre, yaya.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias a mi hija por escribir algo tan entrañable y hermoso en recuerdo de mi madre.

Laura Torres dijo...

Muy bonito texto, se lo que es perder a uno de tus abuelos, y estoy de acuerdo contigo, deberían ser eternos, yo hace 1 año que perdí a mi abuelo, y 5 de mi abuela...
Ánimos :)

Ana Isabel dijo...

Precioso!!!

deberían de ser eternos!! para siempre... no deberían de irse nunca...




Un beso! ;)
http://myworldlai.blogspot.com.es/

Anaís Arantxa dijo...

PRECIOSO!

Escribo por la misma razón que respiro

.